El conducto semiflexible de aluminio es un componente especializado dentro de los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC), diseñado para cerrar la brecha entre la rigidez de los conductos de chapa de metal tradicionales y la alta flexibilidad de los conductos aislados totalmente flexibles. La construcción de su núcleo generalmente presenta un tubo de aluminio corrugado liso, a menudo reforzado con una bobina de alambre helicoidal. Este diseño único le otorga un grado de flexibilidad controlada, lo que le permite doblarse y sortear obstáculos, vigas y espacios reducidos donde los conductos metálicos rectos no pueden pasar fácilmente, al tiempo que mantiene una estructura relativamente firme que minimiza la resistencia al flujo de aire y el hundimiento.
A diferencia de los conductos totalmente flexibles, que pueden comprimir y restringir el flujo de aire si se instalan incorrectamente, la variante semiflexible mantiene mejor su forma, lo que promueve un suministro de aire más eficiente. La superficie interior de aluminio proporciona una trayectoria suave del flujo de aire, lo que reduce la turbulencia y la pérdida de presión estática en comparación con los conductos flexibles revestidos de tela. Muchas versiones también vienen con aislamiento térmico integrado, con una capa de fibra de vidrio u otro material aislante envuelta alrededor del núcleo y cubierta con una chaqueta protectora de barrera de vapor. Esto es crucial para prevenir la condensación (transpiración) en las líneas de suministro de aire frío y minimizar la pérdida de energía térmica tanto en aplicaciones de calefacción como de refrigeración.
Sus aplicaciones principales se encuentran en sistemas HVAC residenciales y comerciales ligeros para conectar líneas troncales principales a difusores, rejillas y controladores de aire. Las ventajas clave incluyen una instalación relativamente fácil, resistencia a la corrosión, ligereza y durabilidad. Sin embargo, requiere un manejo cuidadoso; Se deben evitar curvas cerradas (que excedan el radio mínimo especificado por el fabricante) para mantener un rendimiento óptimo del flujo de aire. Con el soporte e instalación adecuados, los conductos semiflexibles de aluminio ofrecen una solución confiable y eficiente para distribuir aire acondicionado donde los conductos rígidos no son prácticos.