Un extractor de aire es un dispositivo de ventilación mecánica esencial diseñado para eliminar activamente el aire viciado, la humedad, los olores, los contaminantes y el calor de un espacio interior cerrado al exterior. Funciona creando presión negativa, expulsando el aire no deseado a través de un conducto, que luego es reemplazado por aire fresco que se infiltra desde otras áreas del edificio. Este proceso es crucial para mantener una calidad saludable del aire interior (IAQ), prevenir daños estructurales y garantizar la comodidad de los ocupantes.
La función principal de un extractor de aire es el control de la humedad . En áreas como baños y cocinas, actividades como ducharse, bañarse y cocinar generan una cantidad significativa de vapor de agua. Sin una extracción adecuada, esta humedad se condensa en superficies frías, lo que provoca el crecimiento de moho, hongos, pintura descascarada y pudrición de la madera. En segundo lugar, elimina olores y contaminantes , eliminando eficazmente los olores de la cocina, el humo, los olores del baño y los compuestos orgánicos volátiles (COV) de los productos de limpieza. En tercer lugar, ayuda en la extracción de calor , particularmente útil en cocinas para eliminar el exceso de calor de estufas y hornos, o en lavaderos y garajes.
Los extractores de aire se caracterizan por varias especificaciones clave. La más importante es la capacidad de flujo de aire , medida en Pies Cúbicos por Minuto (CFM). El tamaño adecuado es fundamental; un ventilador de baño generalmente requiere 1 CFM por pie cuadrado de área de piso, además de capacidad adicional para características como bañeras o duchas de vapor. Otra métrica vital es el nivel de ruido , medido en sones. Las calificaciones sonoras más bajas indican un funcionamiento más silencioso, una consideración clave para el confort residencial. La eficiencia energética también es cada vez más importante, y los modelos con calificación Energy Star ofrecen importantes ahorros de electricidad.
Los tipos comunes incluyen ventiladores montados en el techo (más comunes en baños), ventiladores montados en la pared , ventiladores en línea (montados de forma remota en el conducto para un funcionamiento ultrasilencioso) y unidades combinadas de ventilador/luz/calefactor . La instalación adecuada implica ventilar el conducto hacia el exterior del edificio (nunca hacia un ático, espacio de acceso o plafón) utilizando el recorrido del conducto más corto y recto posible, recomendándose conductos metálicos de paredes lisas para un rendimiento óptimo. La limpieza regular de la rejilla y la revisión de la compuerta de contracorriente son esenciales para mantener la eficiencia y evitar que el aire exterior vuelva a entrar.
En resumen, un extractor de aire correctamente seleccionado, instalado y mantenido es un componente fundamental para un ambiente de vida saludable, duradero y confortable, protegiendo tanto la estructura del edificio como el bienestar de sus ocupantes.