Un difusor redondo es un dispositivo terminal montado en el techo o la pared en un sistema HVAC, diseñado para distribuir aire acondicionado (suministro de aire) a una habitación de manera controlada, cómoda y eficiente. A diferencia de un respiradero simple, su función principal es difundir activamente la corriente de aire entrante de alta velocidad, promoviendo una rápida mezcla con el aire de la habitación para eliminar corrientes de aire, minimizar la estratificación de la temperatura y garantizar un confort uniforme.
Su diseño circular clásico suele presentar un núcleo central y una serie de palas o aletas concéntricas ajustables (conocido como patrón de conos múltiples). Estas aspas se pueden ajustar manualmente para controlar la dirección, la dispersión y el alcance del flujo de aire, ya sea en una descarga recta, en un patrón de cono ancho o direccional. Esta capacidad de ajuste es clave para adaptar la distribución del aire a diseños de habitaciones y requisitos de confort específicos.
Construidos con materiales como acero, aluminio o plástico, los difusores redondos son valorados por su estética limpia y discreta que se adapta a diversos diseños de interiores. Se utilizan habitualmente tanto en espacios comerciales (oficinas, hoteles) como en entornos residenciales. Un componente crítico relacionado es la rejilla de aire de retorno redonda, que presenta un diseño de aspas fijas y se usa únicamente para llevar el aire de la habitación nuevamente al sistema, completando el ciclo de flujo de aire.