Los difusores de salida de aire de ventilación con conductos redondos son una categoría especializada de terminales de distribución de aire diseñados específicamente para la integración con sistemas de conductos circulares (en espiral o flexibles). Estos difusores sirven como interfaz crítica donde el aire acondicionado sale de la red de conductos ocultos y entra al espacio ocupado. Su factor de forma circular es una combinación funcional y arquitectónica directa para los conductos redondos predominantes que se utilizan ampliamente en sistemas HVAC comerciales y residenciales debido a su eficiencia aerodinámica superior, rigidez estructural y facilidad de instalación en comparación con los equivalentes rectangulares.
El principal objetivo de diseño de estos difusores es hacer la transición de aire de alta velocidad, a menudo turbulento, desde el conducto confinado a la habitación con un mínimo de ruido y corriente, mientras se logra una mezcla óptima y una ecualización de temperatura. Para lograr esto, incorporan varias características de diseño clave. El componente central es un cuello o collar redondo que se desliza directamente sobre o dentro del extremo del conducto redondo, asegurado por una abrazadera o tornillos, asegurando una conexión suave y hermética que minimiza las fugas de aire y los silbidos. Adjunta a este cuello se encuentra la cara difusora, que viene en varias configuraciones para controlar el patrón de aire. Los tipos comunes incluyen:
Difusores frontales perforados: cuentan con una placa plana o ligeramente abovedada con numerosos orificios pequeños, que crean múltiples chorros de baja velocidad que se mezclan rápidamente con el aire de la habitación.
Difusores rotacionales: Contienen aletas en ángulo que imparten un patrón de aire cónico y giratorio, lo que induce una amplia mezcla del aire ambiental, ideal para espacios que requieren una rápida homogeneización de la temperatura.
Difusores de cono ajustables o multidireccionales: Tienen rejillas concéntricas ajustables que permiten ajustar la dirección del flujo de aire (radial, vertical o direccional) en el sitio durante el equilibrio.
Estos difusores están diseñados para gestionar parámetros clave de rendimiento: Lanzamiento (la distancia que recorre el aire antes de que la velocidad caiga a un nivel específico), Caída (el potencial de que el aire frío caiga directamente hacia abajo), Extensión (el área de cobertura) y Generación de ruido (medido en niveles NC). Al convertir la presión del conducto en velocidad controlada, evitan corrientes de aire incómodas ("descarga") y garantizan que el aire acondicionado se combine perfectamente con el ambiente de la habitación.
Comúnmente fabricados con materiales como acero (pintado o inoxidable), aluminio o plástico moldeado, se instalan predominantemente en techos suspendidos o de paneles de yeso a través de un marco de montaje visible u oculto. Sus aplicaciones van desde oficinas estándar, aulas y habitaciones de hotel (utilizando modelos perforados más simples) hasta grandes atrios abiertos, vestíbulos y naves industriales (donde se prefieren los difusores rotacionales de alta capacidad). La selección correcta de un difusor de salida redondo, basada en el volumen de flujo de aire (CFM), el tamaño del cuello, la caída de presión y la geometría de la habitación, es esencial para lograr el confort térmico, la calidad del aire y la eficiencia energética diseñados para el sistema de ventilación. En esencia, son el elemento final y definitorio que transforma el suministro mecánico de aire en comodidad para los ocupantes.