Las válvulas de suministro y extracción, más formalmente conocidas como compuertas de control de volumen (VCD) o compuertas de control de terminales, son dispositivos mecánicos de precisión instalados dentro de los conductos de los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC). Sirven como reguladores manuales o automatizados principales para gestionar el volumen y, en algunos casos, la dirección del flujo de aire hacia y desde espacios o zonas específicas dentro de un edificio. A diferencia de las rejillas o difusores que son la salida final, estas válvulas generalmente están ubicadas aguas arriba dentro de las ramas de los conductos, lo que proporciona un control fundamental sobre la red de distribución del sistema.
La función principal de estas válvulas es la regulación del flujo de aire y el equilibrio del sistema. En cualquier sistema HVAC multizona, la distancia desde el ventilador principal a las diferentes salidas varía, lo que genera desequilibrios naturales en la presión y el volumen del aire. Se instala una válvula de suministro en un conducto derivado que suministra aire acondicionado a una zona. Al ajustar la posición de las aspas (de completamente abierta a completamente cerrada), los técnicos pueden "equilibrar" con precisión el sistema, asegurando que cada habitación reciba el flujo de aire especificado por el diseño (medido en CFM o L/s). Por el contrario, una válvula de extracción (o válvula de escape) realiza la misma función crucial en el lado del aire de retorno o escape, controlando la cantidad de aire viciado que se elimina de un espacio como un baño, una cocina o un laboratorio. Este suministro y extracto equilibrados son vitales para mantener una presurización adecuada de la habitación: presión positiva en espacios limpios para evitar la infiltración o presión negativa en zonas contaminantes para contener olores y peligros.
Estas válvulas vienen en varios tipos. Las Compuertas de Control de Volumen Manual son las más básicas, con lama regulable y palanca externa o tornillo para ajuste por parte de un técnico durante la puesta en servicio; Una vez colocados, normalmente se dejan en su posición. Las compuertas de control automático están motorizadas (accionadas) y conectadas a un sistema de automatización de edificios (BAS) o termostato, lo que permite un ajuste dinámico en tiempo real según la temperatura, la ocupación o el horario. Un avance fundamental es la válvula independiente de presión. Este dispositivo inteligente combina una compuerta con un sensor y controlador de flujo integrados. Ajusta automáticamente su apertura para mantener un volumen de flujo de aire constante preestablecido, independientemente de la presión fluctuante en el conducto principal causada por la apertura o cierre de otras compuertas, garantizando así un control preciso y mejorando la eficiencia energética.
Construidos típicamente con acero galvanizado, aluminio o acero inoxidable para mayor durabilidad, su diseño, con configuraciones de una o varias hojas (opuestas o paralelas), tiene como objetivo proporcionar una característica de control lineal y estable. La selección, instalación y puesta en marcha adecuadas de las válvulas de suministro y extracción son fundamentales para lograr el confort térmico, la calidad del aire interior, la eficiencia energética y el rendimiento operativo en sistemas HVAC comerciales, institucionales e industriales modernos. Son los héroes anónimos que traducen los cálculos de diseño en una comodidad controlable en el mundo real.